«Queremos que cambie la forma de mirar la parálisis cerebral»

Acpacys celebra sus primeros cuarenta años de vida con un congreso que pretende ser una referencia en el campo de la accesibilidad

En la Asociación Cordobesa de Parálisis Cerebral y Afecciones Similares (Acpacys) están de celebración. Cumplen 40 años y han preparado un programa de actividades especial: repasarán sus logros por la mejora de la calidad de vida de los enfermos de parálisis cerebral con un libro, difundirán sus servios y debatirán sobre todas las caras de la discapacidad y culminarán con un congreso nacional donde quieren demostrar que Córdoba es ejemplo de accesibilidad. Su presidenta, Rafaela Chounavelle, habla orgullosa de lo que son: el rumbo de la inclusión.

—¿Cómo ha cambiado la misión de Acpacys en estos 40 años?

—En este tiempo hemos pasado de trabajar por la integración a nivel educativo de los niños afectados por parálisis cerebral, a trabajar por la integración en todos los ámbitos. Al principio había una necesidad muy concreta, y era que estos niños dejaran los centros de educación especial. Para eso la asociación llevaba a sus socios en autobús propio al colegio. Después se volcó para ofrecer rehabilitación y fue aumentando los servicios hasta hoy.

—¿Qué ofrecen en la actualidad a las familias?

—Cubrimos toda la vida de las personas con parálisis cerebral y afecciones similares. Pueden venir desde 0 años hasta personas de tercera edad. Tenemos fisioterapia, logopedia, psicología, terapia ocupacional… desde el centro de atención infantil hasta la residencia de gravemente afectados. Tenemos que ofrecerles el mundo que ellos nos piden.

—Y fuera de aquí, ¿existe la inclusión?

—Con el tiempo se ha producido un salto cualitativo importante, pero también hemos visto retrocesos en áreas como educación. Ahora mismo por ejemplo hay muchos medios tecnológicos de apoyo pero los centros están dejando de contratar a monitores para externalizar el servicio. Eso está provocando que las familias elijan sólo algunos centros, lo que lleva a la segregación y no a la inclusión. Otra asignatura pendiente es la empleabilidad, que lleva a la autonomía total. Pero en accesibilidad por ejemplo hemos conseguido mucho.

—¿Cuál es el plan para celebrar el 40 aniversario?

—Queremos trabajar la apertura a la sociedad para que cambien la forma de mirar a las personas con parálisis cerebral. Tendremos actividades todos los meses de «café y conocimiento» donde vamos a contar quiénes somos y qué hacemos, también contaremos con expertos que hablarán de neuropediatría, rehabilitación, arquitectura y accesibilidad, asistencia multidisciplinar, discapacidad e igualdad. También habrá jornadas de deporte y días con actividades lúdicas como la semana del cine y discapacidad y un desfile inclusivo de moda flamenca. Vamos a estar en la calle con nuestro taller de danzaterapia y queremos llevar el Acparock al Vial. Pero la actividad central será el congreso nacional, que será un reto de organización y accesibilidad para la ciudad. 400 personas, cien en sillas de ruedas que buscan disfrutar de la ciudad sin barreras. Y nos estamos volcando en esto.

—¿Y el siguiente reto?

—El centro que queremos construir para atender a los más pequeños. Esa es una ilusión que contagia a todas las familias. Porque necesitamos un espacio adaptado a los menores y por supuesto ampliar nuestras instalaciones porque ya somos una familia muy grande.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterest