El pasado día 23 de octubre, dentro de los actos conmemorativos del 35 aniversario de la fundación de ACPACYS, recibimos la visita de Andrés Aberasturi y Lupe.

En esta ocasión nos acompañaron para compartir experiencias, testimonios y vivencias como padres de “Cris”, un chico con 32 años paralítico cerebral.

Y no es casualidad lo de la edad, hace treinta años ocurrió algo, o más bien, ocurrieron muchas cosas.

En el análisis de esos inicios en los que afrontar el nacimiento de un hijo con parálisis cerebral supuso para aquellas familias enfrentarse a grandes retos, la atención a estas personas, sus tratamientos, su educación, hizo que esos grupos de padres tuvieran que liderar un movimiento de lucha, reivindicación y apuesta valiente por intentar conseguir una calidad de vida y una integración real de sus hijos.

"Aberasturi

La conclusión de todo el debate fue que a pesar de los miedos, las inseguridades, las dificultades, etc, lo hicieron MUY BIEN.

El denominador común fue una aptitud activa de participación, de organización de un movimiento asociativo que en esos momentos, estamos hablando de finales de los años 70, era casi inexistente en este ámbito, de reivindicar unas mejores condiciones de integración para sus hijos.

Por ellos hoy contamos con organizaciones como la “Fundación Nido”, por la que Andrés y Lupe siguen luchando o “Acpacys” , ambas surgidas hace más de treinta años y que hoy se encuentran en pleno funcionamiento y porque nó decirlo en plena lucha como en esos tiempos de inicio.

 

Aún hoy hay que seguir llamando a puertas, aún hoy hay que acudir a personas que contando con medios quieran compartir parte de sus recursos con aquellos que tanto lo necesitan.

Porque nunca han dejado de precisar cosas, no son hijos con una necesidad perentoria no necesitan un piso para emanciparse o un coche para poder viajar, necesitan cosas mucho más difíciles de conseguir necesitan mucho AMOR Y CARIÑO de personas que han de atenderlos y que a veces no podemos ser los padres, de trabajadores que están con ellos día a día y que necesitan recursos para poder hacer su trabajo, que necesitan unas condiciones económicas óptimas que a veces cuesta mucho poder atender ya que nadie nos preparó para tener y gestionar “empresas”, Convenios, etc.

y en ese aprendizaje, duro a veces, nos hemos encontrado que todos hemos tenido de pasar por situaciones muy parecidas.

 "Aberasturi

 

Esa coincidencia nos ha llevado a empatizar de tal manera con Andrés y Lupe que hoy ya son parte de nuestra familia de Acpacys, son de los nuestros. El compartir tantas historias paralelas, el escuchar el relato de la lucha por su hijo nos ha situado en un camino paralelo que el destino ha querido que en un punto de su trayectoria se una y que esperamos ya nunca más se separe.

 

Desde aquí y en nombre de todas las familias de Acpacys queremos dar las GRACIAS a Andrés y a Lupe por compartir tanto, por abrir su corazón y en definitiva por querernos.

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